La importancia de vivir enfocado en el presente

Por: Luis Arias (Psicólogo)

En nuestra vida cotidiana el desenvolvimiento personal, familiar, laboral y social se fundamenta en la siguiente triada:

  1. Pensamientos
  2. Emociones – afectos
  3. Actitudes

Se sigue la secuencia: Pienso – Siento – Actúo. De tal modo que, si queremos modificar la forma de sentir y actuar de una persona; se tiene que cambiar su forma de PENSAR.

En consecuencia, podemos afirmar que: “SOMOS LO QUE PENSAMOS”

En ese sentido, la DEPRESIÓN es una suerte de exceso de pensamientos relacionados al pasado. En tanto que, la ANSIEDAD es una exagerada preocupación por el futuro. Ninguno de los dos conceptos existe en nuestro HOY. Pues, el pasado dejó de ser nuestro presente y el futuro todavía no lo es. Por tanto ¿Para qué preocuparse? El presente tienes que vivirlo, con pensamientos positivos y con la conciencia de que ¡TÙ y solo TÚ! eres “dueño de tus pensamientos y emociones”.

La psicología plantea la importancia del “aquí y el ahora» que permite disfrutar del regalo de la vida, captado por tus sentidos… el olfato, la vista, el tacto, el gusto y el oído, que están ahí para realzar la vivencia de las maravillas que te rodean. Esta manera de percibir la realidad, es la base de la psicoterapia llamada Gestalt que consiste en percibirse en el presente, como lo único que existe. Siendo sus pioneros el matrimonio alemán compuesto por la psicóloga y psicoterapeuta Laura Posner y el médico neuropsiquiatra y psicoanalista Fritz Perl.

De otro lado, la psicología denominada cognitiva-conductual, recomienda que cuando un mal pensamiento aparezca e interfiera para sabotear nuestro presente, debemos enfocar inmediatamente nuestra atención hacia nosotros mismos y decidir cambiar de pensamiento, pues así regularemos nuestra emoción y cambiaremos de actitud. Es decir, sustituir un pensamiento desagradable por otro pensamiento o situación grata.

Es importante señalar que, en la antigua Grecia, el filósofo Epicteto, argumentaba sabiamente: “Lo que nos perturban no son los hechos, sino lo que pensamos sobre ellos”.

Buda Gautama, dice: “No te detengas en el pasado, no sueñes con el futuro, concentra tu mente en el presente”.

Siglos después, el reconocido escritor y crítico literario francés Marcel Proust señalaba: “Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia”.

Queremos evocar también al psicólogo norteamericano Albert Ellis, quien sustenta que la causa de gran parte de nuestro malestar (ansiedad, depresión, rabia, vergüenza, culpa) es debido al mantenimiento de pensamientos exigentes y rígidos (derivados de experiencias pasadas o situaciones futuras) con respecto a nosotros mismos, los demás y la vida en general.

En esta nueva normalidad, enfocarse convenientemente en el presente es un recurso psicológico importante, por cuanto facilita la disposición adaptativa de cada persona a la realidad actual. Ayuda a regular la incertidumbre natural por el devenir y nos permite estar preparados y aptos para los cambios.

Pensar convenientemente en el presente, nos permite anticipar serenamente las consecuencias de nuestros actos.


(Sustentada esta base teórica con el presente artículo, nos comprometemos a presentar otro sobre la pandemia y su proyección al verano 2021).